Saltar al contenido
BORRADOR — revisar Jefferson. Este artículo no está publicado: Google no lo indexa y no aparece en el sitemap hasta cambiar estado: publicado.

Inicio / Blog / Medicina preventiva

Medicina preventiva

Compañeros de vida: cuidar a un perro mayor

Con los años cambian el ritmo, el apetito y las necesidades. Estas son las señales a las que vale la pena prestar atención y los cuidados que hacen la diferencia en la etapa senior.

Equipo TheraVet13 de octubre de 20263 min de lectura

Dr. Jefferson López acompañando a un perro West Highland en la sala de su casa

Un perro mayor no es un perro enfermo. Es un compañero que ha caminado mucho contigo y que ahora necesita que lo mires con otros ojos: más atentos a los cambios pequeños, más generosos con los ritmos nuevos.

¿Desde cuándo es "mayor"?

Depende del tamaño: los perros grandes envejecen antes que los pequeños. Como referencia general, a partir de los 7 años conviene empezar a pensar en controles más frecuentes [PENDIENTE: REVISAR JEFFERSON: rangos por tamaño]. No es una fecha de caducidad; es el momento de pasar de "lo llevo cuando algo pasa" a "lo revisamos para que no pase".

Cambios normales y cambios que merecen revisión

Es normal que duerma más, que le cueste un poco levantarse al principio del día y que le salgan canas en el hocico. Pero hay cambios que a veces se atribuyen a "la edad" y en realidad tienen causa y tratamiento:

  • Tomar más agua y orinar más de lo habitual.
  • Perder peso aunque coma igual, o ganar peso sin razón.
  • Mal aliento fuerte, babeo o dejar la comida dura.
  • Cojear, no querer subir escaleras o al carro, quejarse al acostarse.
  • Tos, cansancio rápido en el paseo o respiración agitada en reposo.
  • Desorientación, ladrar de noche o "olvidar" dónde hace sus necesidades.
  • Bultos nuevos o que crecen.
"Es que ya está viejito" no es un diagnóstico. Muchas de estas señales tienen soluciones que devuelven calidad de vida.
Perro mayor con canas descansando en su cama
Dormir más es normal; cambiar la forma de levantarse, no tanto.

Chequeos que valen la pena

En la etapa senior, el examen físico se complementa con exámenes de sangre y orina para revisar riñones, hígado y otros órganos, y, cuando hay señales, con ecografía abdominal o ecocardiografía. Hacerlos en casa evita el estrés del traslado, que en perros mayores pesa más. Nuestro plan Mi Viejo Amigo está pensado justamente para esta etapa [PENDIENTE: REVISAR JEFFERSON: qué incluye].

Dr. Jefferson López haciendo una ecografía abdominal a un perro en su casa
La ecografía abdominal en casa evita el traslado, que en perros mayores pesa más.

Cuidados en el día a día

  • Articulaciones: paseos más cortos y frecuentes, superficies antideslizantes en la casa, cama acolchada y evitar saltos. Si hay dolor, existen tratamientos; no lo dejes "aguantar".
  • Boca: revisar encías y dientes; el sarro y las infecciones de la boca afectan al resto del cuerpo.
  • Peso: el sobrepeso carga las articulaciones y el corazón. Ajustar la alimentación a su nueva actividad hace mucho.
  • Mente: juegos de olfato, rutas nuevas y rutinas estables lo mantienen despierto y seguro.
  • Cariño sin prisa: menos exigencia, más compañía.
Pug mayor con arnés en la entrada de su casa
El control en casa permite ver cómo se mueve de verdad, en su propio espacio.

Cuando llegue el final

También hablamos de eso, sin afán, cuando tú lo necesites. Valorar la calidad de vida juntos ayuda a tomar decisiones con calma. Si llega el momento, podemos acompañarlos con una despedida en casa, en su lugar de siempre.

Este artículo es informativo y no reemplaza la valoración de tu mascota por un médico veterinario.

¿Lo hablamos en tu casa?

Escríbenos por WhatsApp y agendamos la visita, con calma y sin salas de espera.

WhatsApp