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Diagnóstico por imagenEcografía abdominal en perros y gatos: qué es, para qué sirve y cómo preparar a tu mascota
Una guía sencilla para entender qué mira el veterinario en una ecografía abdominal, cuándo se pide y cómo preparar a tu perro o gato para que el estudio salga bien, en tu propia casa.

Si tu veterinario te dijo "hay que hacerle una ecografía", es normal que te queden preguntas: ¿duele?, ¿hay que dormirlo?, ¿tiene que estar en ayunas? Aquí te contamos, en palabras sencillas, qué es este estudio y cómo prepararte para que salga bien.
Qué es una ecografía abdominal
Es un estudio que usa ondas de sonido (no radiación) para ver los órganos dentro del abdomen en tiempo real. El veterinario apoya un transductor sobre la piel, con un gel que facilita el paso del sonido, y en la pantalla aparecen el hígado, la vesícula, el bazo, los riñones, la vejiga, el estómago, los intestinos, el páncreas y los órganos reproductivos.
La ecografía no duele y, en la gran mayoría de los casos, no necesita sedación: tu mascota solo tiene que quedarse quieta un rato, acostada de lado o boca arriba.

Para qué sirve
Se pide cuando hay señales que vienen "de adentro" y el examen físico no alcanza para explicarlas. Algunas de las más comunes:
- Vómito o diarrea que no mejora.
- Pérdida de peso sin motivo claro.
- Cambios al orinar: más veces, con esfuerzo, con sangre.
- Dolor o abdomen inflamado.
- Alteraciones en los exámenes de sangre (por ejemplo, del hígado o los riñones).
- Control de una enfermedad ya conocida, para ver cómo va.
También se usa para confirmar y seguir una gestación. De eso hablamos en otro artículo.
Cómo preparar a tu mascota
La preparación es sencilla y ayuda mucho a que las imágenes sean claras:
- Ayuno de comida. Un estómago lleno de alimento y gas tapa lo que hay detrás. Sin comida 8 horas antes; en cachorros menores de 4 meses y en gestantes, 4 horas. El agua se puede ofrecer hasta 2 o 3 horas antes.
- Vejiga llena. Si es posible, evita que orine en las 2 horas previas (no aplica en gestantes). Con la vejiga llena se ve mejor la vejiga misma y lo que está alrededor.
- Un lugar tranquilo. En casa, basta con un espacio donde tu mascota se sienta cómoda: su cama, una cobija en el piso o el sofá.
- Rasurado. El pelo atrapa aire y empeora la imagen, así que normalmente se rasura una zona del abdomen. El pelo vuelve a crecer; en algunas razas de pelo denso tarda un poco más.

Cómo es la visita en casa
Llegamos con el ecógrafo y lo demás que hace falta. Tu mascota se acuesta, le ponemos gel y vamos revisando órgano por órgano. Tú estás al lado todo el tiempo y puedes preguntar lo que quieras. El estudio suele tardar entre 20 y 40 minutos, según lo tranquila que esté la mascota y lo que haya que mirar.
Qué recibes después
Un informe por escrito con lo que se encontró y una impresión diagnóstica. Si la ecografía la pidió tu veterinario de cabecera, él la usa para definir el tratamiento; si la pediste directamente con nosotros, te explicamos los hallazgos y los pasos a seguir.
¿Necesito orden de otro veterinario?
No. Puedes pedir la ecografía directamente. Si otro veterinario te la solicitó, compártenos su orden o la historia clínica para enfocar el estudio en lo que él necesita ver.
Este artículo es informativo y no reemplaza la valoración de tu mascota por un médico veterinario.



